NOTA TECNICA
Alimentando a nuestras abejas: Suplementación Proteica
Portal Apícola | Viernes 02 de Julio de 2010
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Se trata de uno de los fenómenos más trascendentes de la historia evolutiva de las abejas. En el caso de Apis mellifera la dinámica de las proteínas juega un rol determinante en la vida de la colonia.

Nota completa en El Apicultor 71.

Considerando la historia evolutiva de las abejas, no nos sorprende que en el caso de Apis mellifera sea precisamente la dinámica de las proteínas la que juega un rol determinante en la vida de la colonia.
Pese a la decisiva importancia de la nutrición proteica, se trata de uno de los temas más ignorados tanto a la hora de diseñar estrategias de manejo para la empresa apícola, como en el campo de la investigación científica.

Rol de las proteínas en la vida de la colonia

No existe para las abejas ninguna fuente de proteínas de mejor calidad que el polen de las flores. El mismo, además, aporta grasas, vitaminas y minerales.
El peso y contenido de nitrógeno de las abejas al nacer depende del consumo de polen de las nodrizas que alimentaron sus larvas, y éste de la fluctuación en el ingreso de polen a la colonia (también de la presencia de varroa dentro de las celdas). Las abejas recién nacidas deben crecer y desarrollarse y este fenómeno se inicia cuando comienzan a consumir polen (o más precisamente los productos de la fermentación del polen en los panales cercanos al nido de cría). En primavera los productos de la digestión del polen se direccionan principalmente a las glándulas hipofaringeas y son destinados a la alimentación de la cría; cuando la colmena se prepara para invernar se reduce el área de cría y pasan a conformar las reservas corporales de las abejas invernantes, señala un artículo elaborado por Mariano Vidal y Enrique Bedascarrasbure que Portal Apícola presenta en versión periodística.

La suplementación proteica dentro de un plan de manejo

El objetivo de un plan de suplementación proteica dentro de la empresa apícola consiste (conjuntamente con el control de varroa y la suplementación energética) en lograr una buena capacidad de invernada y adecuado arranque primaveral de las colonias.
Para lograr dicho objetivo debemos recordar que un verdadero plan de manejo lo debemos tener planificado para todo el año, con los insumos a disposición en el momento oportuno y la mano de obra disponible para llevarlo a cabo.
Calidad de las abejas que invernan: Nos referimos a la cantidad y calidad de reservas proteicas que las mismas posean, ya que estas van a determinar en forma directa el tiempo que van a vivir estas abejas.
Entender este concepto es muy importante dado que muchas veces se cree que lo más importante son las reservas de polen otoñal que pueda tener almacenada la colmena durante el invierno en los panales, pero este polen almacenado durante el otoño tiene escaso valor nutritivo para las abejas que invernan.
Puede ocurrir (y de hecho es muy frecuente que suceda) que entramos a la invernada con buena población de abejas, pero cuando estamos a la mitad de la misma notamos que las colmenas comienzan a perder población.
Esta situación se genera porque las colonias no acumularon suficientes reservas corporales para poder vivir todo el invierno.

Calidad de las abejas luego de la invernada: De la calidad de las abejas que pasan la invernada va a depender el arranque primaveral de la colonia. Si cuentan con buen nivel de reservas corporales seguramente vamos a llegar a la primavera con una cantidad óptima de abejas, que alimentarán muy bien a las primeras tandas de cría utilizando sus reservas corporales en esta actividad.





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