En las instalaciones de la Universidad Nacional de Río Cuarto, caracterizada por su avanzado Programa Apícola, se reunieron apicultores representantes de media docena de departamentos de la provincia de Córdoba que empezaron describiendo los graves problemas que vive la apicultura cordobesa.
La descripción de males se inició con un dato contundente surgido de una encuesta emprendida por la propia Universidad Nacional de Río Cuarto: durante el último año un 36 por ciento de los apicultores de esta ciudad habían abandonado la actividad.
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Luego se sumaron los problemas compartidos con otras provincias, entre ellos puede nombrarse y destacarse la sojización, las fumigaciones, la mortandad, la falta de rendimiento, la falta de rentabilidad y la sensación que el futuro del sector está comprometido.
En un esfuerzo de responsabilidad y optimismo, los integrantes del Consejo propusieron a las autoridades públicas del Área, desde la constitución de una mesa multisectorial y multidisciplinaria para abordar las perspectivas apícolas en conjunto, es decir: forestación, horticultura, ganadería, fruticultura, y producciones zonales, hasta el impulso a la siembra de variedades de soja melífera o de colza.
Los millones
Los representantes de los Departamentos presentes acordaron que la primera necesidad de la apicultura provincial es la disposición de salas de extracción comunitarias y propusieron extender de 10 a 15 el número de instalaciones a financiar con el subsidio del Prosap. Así entre salas medianas y grandes se invertirían hasta casi 3 millones de pesos.
Los demás requerimientos por los restantes 2,3 millones se propusieron para la construcción y equipamiento de un laboratorio de sanidad apícola y análisis de miel y equipamiento e instalaciones para fraccionado comunitario de miel. |
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